Existe una creencia popular en Panamá — y en muchos países latinoamericanos — de que toda mujer debe hacerse un ultrasonido ginecológico cada año, como parte obligatoria de su control anual. Es una práctica tan extendida que pocas se atreven a cuestionarla. Pero la evidencia médica internacional dice otra cosa.

De dónde viene este mito

El ultrasonido ginecológico es una herramienta extraordinaria. Permite ver el útero, los ovarios, evaluar el endometrio y detectar muchas patologías sin necesidad de cirugía. Cuando hay un motivo clínico, es una herramienta imprescindible.

El problema no es el ultrasonido. El problema es el "anual obligatorio para todas". Esta costumbre se popularizó en consultas privadas — en parte porque tranquiliza a la paciente, en parte porque genera ingresos al consultorio, y en parte simplemente porque "siempre se ha hecho así". Pero las recomendaciones actuales basadas en evidencia van en otra dirección.

Qué dice ACOG

El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) es la sociedad médica de ginecología y obstetricia más respetada del mundo. Sus guías son referencia internacional. Y son claras:

Cita directa de las guías de ACOG

No hay evidencia científica suficiente para respaldar la ecografía ginecológica anual de rutina en mujeres asintomáticas y sin factores de riesgo. La indicación de estudios de imagen debe basarse en los síntomas, los antecedentes y el criterio clínico — no en la costumbre.

Esto significa, en cristiano, que si eres una mujer joven, sin síntomas, sin antecedentes importantes, sin hallazgos previos sospechosos — el ultrasonido cada año no aporta beneficio comprobado. No mejora tu salud. No detecta nada que no se detectaría con un buen examen ginecológico y conversación.

Pero entonces, ¿nunca se hace?

Por supuesto que sí. El ultrasonido ginecológico se indica claramente en varias situaciones — y cuando se indica, se hace sin dudar. Estos son los casos en que ACOG lo respalda específicamente:

Es decir: el ultrasonido se hace cuando hay una razón clínica. No porque toque por calendario.

"Hacer ultrasonidos a toda mujer joven asintomática es una práctica común, pero no necesariamente la mejor."

El problema de los "hallazgos incidentales"

Aquí es donde muchas pacientes se sorprenden. Hacer ultrasonidos a mujeres jóvenes asintomáticas no es "neutro" — tiene un costo real, aunque no siempre obvio.

Los ultrasonidos en mujeres asintomáticas detectan, con frecuencia, lo que llamamos "hallazgos incidentales": cosas que aparecen en la imagen pero que nunca habrían causado un problema. Pequeños quistes ováricos funcionales que iban a desaparecer solos. Pólipos minúsculos sin consecuencias clínicas. Variantes anatómicas normales.

El problema es que, una vez visto algo, ya no se puede "no haberlo visto". Eso suele desencadenar:

Por eso ACOG es cauto: cuando una prueba no tiene beneficio comprobado pero sí tiene posibles consecuencias negativas, la decisión más sensata es no hacerla de rutina.

Mi enfoque por etapa de vida

En consulta, decido la frecuencia de ultrasonidos según el momento vital de cada paciente. Estos son los lineamientos generales que sigo:

Mujeres jóvenes asintomáticas

Sin ultrasonido de rutina. Salvo que aparezcan problemas de sangrado o dolor nuevos, o que el examen físico sugiera algo. La consulta anual de control, con buena conversación y examen ginecológico, es suficiente.

Mujeres a partir de los 40 años

Cada 2 años como mínimo, si la paciente está asintomática. La frecuencia se ajusta según hallazgos previos y factores individuales. Aquí ya hay más riesgo de patología real que justifica vigilancia.

Después de la menopausia

Aquí el enfoque cambia significativamente. El foco se traslada al grosor endometrial y la indicación de ultrasonidos depende de los hallazgos previos, la historia clínica y los síntomas. Cualquier sangrado en esta etapa siempre se estudia con ecografía.

Lo que debería incluir tu control anual

Si el ultrasonido no es obligatorio cada año, ¿qué sí lo es? La respuesta es lo que debería ser el corazón de toda consulta ginecológica anual:

Y los estudios complementarios — ultrasonidos, perfiles hormonales, pruebas de VPH — se indican individualmente cuando tu caso lo amerita. No por costumbre, sino por criterio.

El punto principal

Un buen control ginecológico anual no se mide por la cantidad de estudios que te hacen. Se mide por la calidad de la conversación, la precisión del examen físico y la pertinencia de los estudios indicados. Más estudios no es necesariamente mejor medicina.

¿Quieres un control con criterio, no por costumbre?

Si valoras una consulta donde se conversa, se examina y se indican solo los estudios que realmente necesitas, conversemos.

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El miedo a "dejar de hacerse cosas"

Sé que para muchas pacientes esto puede sonar contraintuitivo. "Pero si mi mamá siempre se hizo ultrasonido", "Pero si me ayuda a estar tranquila". Lo entiendo perfectamente.

La conversación que vale la pena tener es esta: la tranquilidad de hacerse un estudio innecesario es real, pero el costo emocional, físico y económico de los hallazgos incidentales también lo es. Y los datos hoy son claros: en una mujer joven asintomática, la balanza se inclina hacia no hacerlo de rutina.

Esto no significa que yo me oponga al ultrasonido. Lo uso cada día en consulta — en las indicaciones correctas. Significa que mi compromiso contigo es ser honesto sobre lo que realmente aporta y lo que no.

Para cerrar

Hacer "más" no es siempre hacer "mejor" en medicina. A veces, hacer lo que corresponde — ni más, ni menos — es la forma más respetuosa de cuidar la salud de una mujer. Y eso, en mi caso, significa apegarse a la evidencia, explicar el porqué de cada decisión, y respetar el criterio clínico por encima de la costumbre.

Si tu ginecólogo te pide ultrasonidos cada año "porque toca", vale la pena preguntar: ¿qué cambia si no me lo hago este año? ¿Hay alguna razón clínica específica? La respuesta a esa pregunta dice mucho sobre la calidad de la atención que recibes.

— Dr. AV.

AV

Dr. Ariel Jesús Veces

Ginecólogo Obstetra panameño, especialista en histeroscopia y cirugía mínimamente invasiva. Médico idóneo en Panamá. Practica medicina basada en evidencia con criterio clínico individualizado.